Luego de unos nueve años, llego la segunda generación del Volkswagen Atlas, como modelo 2027. Fabricado en Chattanooga, Tennessee, el Atlas siempre se ha caracterizado por ser un SUV de grandes dimensiones, para el gusto del consumidor estadounidense, ofreciendo un acceso y un espacio en la tercera fila excepcionalmente buenos.
Volkswagen es hoy una marca de SUV en Estados Unidos, y el Atlas es su vehículo más importante.
El Atlas 2027 se construye sobre la plataforma MQB Evo, lo que implica que conserva la misma distancia entre ejes de 117,3 pulgadas que su predecesor. También mantiene la misma anchura y prácticamente la misma altura, con apenas 0,1 pulgadas menos, que la generación anterior. La disposición de los asientos no ha variado, por lo que se mantiene el excelente acceso a las tres filas.
La carrocería se ha alargado unas 2,4 pulgadas, presentando voladizos delantero y trasero ligeramente mayores. El frontal luce atractivos faros dobles superpuestos, conectados por dos líneas luminosas que se extienden entre ellos. En la parte trasera, destaca una firma lumínica que atraviesa el ancho del vehículo con una línea continua y marcada.
Nuevo tren de potencia
Aunque se trata de una evolución del tren de potencia anterior, el motor es nuevo, y es conocido como EA888 Evo5. Incorpora numerosas modificaciones, como un turbocompresor de geometría variable, un sistema de inyección directa de combustible a mayor presión y un intercooler integrado en el colector de admisión.
Este motor turbo de cuatro cilindros y 2,0 litros, cuenta con 13 caballos de fuerza más que antes, alcanzando un total de 282 caballos de fuerza, complementados por 258 libras-pie de torque. Toda esa potencia se gestiona a través de una transmisión automática de ocho velocidades.
La tracción delantera viene de serie, pero la tracción total está disponible como opción por 2.000 dólares. Volkswagen ha anunciado que incorporará un modelo híbrido, aunque no lo hará hasta la actualización de mitad de ciclo.

Estilo interior
Acceder al Atlas resulta sencillo, ya que su altura permite deslizarse directamente hacia el asiento sin necesidad de hacer un esfuerzo para subir. Una vez en el asiento del conductor, la visibilidad es bastante buena en todas direcciones.
En el interior se nota que es más ancho y espacioso, con el salpicadero reforzando esta sensación por todo el ancho del habitáculo en una línea continua e ininterrumpida. En general, el interior del Atlas luce y se siente mejor que antes.
La calidad de los materiales es muy superior, con asientos cómodos y de buen soporte que pueden incluir calefacción, ventilación y tapicería de cuero Nappa auténtico. Además, hay opciones de color atractivas para darle un toque especial al habitáculo.
La palanca de cambios se ha reubicado en la columna de dirección para liberar espacio en la consola central, la cual ahora incorpora dos cargadores para teléfonos equipados con potentes imanes para mantener los dispositivos en su sitio.
Este mando, denominado “Driver Experience Dial” (selector de experiencia de conducción), suele controlar el volumen, pero al presionarlo cambia de función para permitir la selección de modos de conducción o activar una novedad que VW llama “Atmósferas”.
En el centro se ubica una pantalla táctil de mayor tamaño: de 12,9 pulgadas en la versión base SE y de 15,0 pulgadas en el resto de los acabados. El sistema Digital Cockpit Pro de Volkswagen viene de serie, ofreciendo una instrumentación configurable en una pantalla de 10,3 pulgadas.
El término “Atmósferas” hace referencia a la iluminación ambiental, que emana de pequeños orificios en los paneles de las puertas y desde detrás de la moldura envolvente del salpicadero, coordinándose con la combinación de colores de la pantalla de info-entretenimiento.

En carretera
Recorríamos las carreteras secundarias y principales de los alrededores de Huntsville, Alabama, a unos 160 km de la planta de ensamblaje de VW en Chattanooga, Tennessee, donde se fabrica el Atlas
Conduciéndolo, el Atlas se siente potente y más suave. Absorbe bien las irregularidades del pavimento con su buena suspensión, ofreciendo una conducción más firme que antes, lo cual tiene sus ventajas. Se ha mejorado la dirección, logrando una mayor agilidad general y una conexión más directa con la carretera. La dirección es ligera y está calibrada para facilitar las maniobras.
Se percibe cierto balanceo de la carrocería y subviraje en curvas cerradas, lo que disuade de conducir de forma agresiva, aunque el vehículo no se siente inestable ni con una suspensión excesivamente blanda. La frenada ofrece una respuesta excelente. Al conducirlo se siente moderadamente firme, pero lo suficientemente flexible para ofrecer un viaje mayormente cómodo.
Es posible seleccionar diversos modos de conducción mediante un mando giratorio en la consola central o a través de la pantalla táctil. El Atlas ofrece los modos Eco, Comfort, Sport, Offroad, Snow y Custom. El modo Comfort es mas suave, pero si buscas una conducción más dinámica, el modo Sport mantiene las marchas por más tiempo y endurece ligeramente la dirección.
Unas pequeñas levas de plástico situadas tras el volante permiten un control adicional de la conducción y resultan útiles para reducir la velocidad al descender pendientes prolongadas.
Este nuevo Atlas es por excelencia, un vehículo diseñado para viajar al estilo norteamericano: hecho para andar por largas carreteras con un silencioso confort. La calidad de marcha es bastante aceptable, con la suspensión que realiza un buen trabajo absorbiendo baches y otras irregularidades del asfalto.

Conclusión
Volkswagen ha introducido mejoras significativas en el interior, tanto en equipamiento como en calidad, por lo que esta segunda generación del Atlas cumple muy bien con las expectativas. Viene con todo el espacio y la accesibilidad que lo han convertido en un buen SUV de tres filas de asientos.
El motor aporta solides y seguridad, ofreciendo una mejora en la eficiencia de combustible, lo que lo hace más relevante entre sus competidores.
Precios y agregados
El precio base de la versión SE ha aumentado 2.350 dólares, situándose en 43.135 dólares. La variante denominada SE w/Tech tiene un precio de 47.135 dólares e incluye una pantalla táctil de 15,0 pulgadas, emblemas y manetas exteriores iluminados, enganche de remolque, llantas de 20 pulgadas, arranque remoto y otros extras.
Añadir el sistema de tracción total 4Motion a cualquiera de las versiones SE cuesta 2.000 dólares, aunque dicho sistema viene de serie en los modelos SEL R-Line (53.635 dólares) y Premium R-Line (58.135 dólares).
Consumo
La economía de combustible experimenta una ligera mejora este año. con 22 mpg en ciudad, 29 mpg en carretera.




























